sábado, 22 de diciembre de 2012

Hoy decidí.


Quien quiero ser…

Toda mi vida fui alguien que procuro no ser notado, todo mi tiempo lo he pasado pensando que es mejor así, que atraer mucho la atención o hacer mucho ruido puede llegar a ser un error, no me di cuenta cuanto me he consentido a mí mismo y no es que allá sido lo suficiente mente duro conmigo, es solo que no ha bastado para lograr ser quien quiero ser.

Creo, sin estar totalmente seguro, todos nos hemos llegado a sentir así, me gusta pensar que héroes de la historia, como Simón Bolívar, George Washington, Miguel Hidalgo, los grandes deportistas y las grandes mentes, como Luis Aparicio y el Dr. José María Vargas también se llegaron a sentir en su momento abatidos, sin más fuerzas, sin saber cómo continuar o cual sería el siguiente paso, con esa presión abominable que sentimos todas esas veces en las que no sabemos si luego del último esfuerzo lo lograremos o sencillamente vamos a fracasar.

Quisiera poder decir de mi que soy un triunfador, pero la verdad es que he fallado tantas veces y son tantos los momentos en los que me convertí en una decepción que ya olvide la primera vez e incluso la ultima, en muchas ocasiones mi consuelo es, “Ya has pasado por esto antes” y con un nudo en mi garganta recuerdo que mi verdad es “Lo has vuelto hacer” engañarme a mí mismo con razones, siempre que busco excusas, admito ser bueno encontrándolas, me siento tan avergonzado de esos momentos, de esas veces que le permití al miedo consumirme.

A veces no importa cuánto te motives solo fallas, pero seguro ya me di cuenta de cómo funciona, la vida sigue, me tomo varios años notar este explicito hecho tan difícil de ver, hace 5 años, nunca hubiese imaginado que estaría donde estoy ahora y no hay carta de tarot que me enseñe con suficiente certeza donde estaré dentro de 5 años más, tengo miedo de que el mismo miedo me aplaste contra una oscura realidad y no poder avanzar más, pero tengo bien entendido que, si me caigo me volveré a levantar y ya, y pues si vuelvo a caer de nuevo, me volveré a levantar y así hasta que mi cuerpo no se levante mas, entonces me arrastrare hasta que mis brazos ya no sigan mi voluntad y será cuando empiece a rodar, hasta que vuelva a cobrar el aire y mis pies mareados sostengan mi cuerpo herido, pero dispuesto a seguir.

Es así, tan solo es así, la vida continua, es una historia sin límite que se escribe sola, se que moriré algún día así que no me preocupo por eso, estoy vivo mientras tanto así que debo ocuparme de mi mismo, seguiré mi vida con una sonrisa y sin llorar frente a otros, no por orgullo, es solo para enseñar que se puede seguir y ser fuerte, no quiero ir por el camino disculpándome por todos mis errores, no voy a fallar aun sabiendo que es imposible ser infalible, yo lograre ser mejor porque quiero serlo, quien quiero ser esta mas allá del horizonte, a donde no alcanza mi vista a detallar las tantas maldiciones que me acecharan, en ese futuro misterioso, en esos muchos años después que pasaran, yo ni siquiera sé si llegare, tan solo sé que quiero llegar y voy hacerlo.

No puedo rendirme, no puedo dudar, tan firmemente como mis manos escriben mis palabras debe ser mi caminar, nadie me cargara sobre sus hombros yo debo seguir por mi y los míos, si todos los héroes llegaron mas allá de sus límites, quien puede decirme a mí que no seré mi héroe.

Que se pierda todo de mí, pero nunca mi fe, mi esperanza y mi voluntad, para vivir mi amor, mi pasión y mis sueños.

Yo seré mi héroe.


martes, 18 de diciembre de 2012

Viendo al cielo recordé...


Nuestras fechas.

                Se bien, todas esas veces que al escribir de amor, hable siempre con una opinión tan optimista, este andante corazón ya vivió las espinas de la rosa, fui coronado con ellas, son tantos ahora mis pesares y mis sentidos están tan colmados de las tristezas producto de la vida que me dan y de la que me han arrebatado.
                Yo he de vivir, he de prevalecer, la vida continua y el tiempo no se detiene para ningún ser, se bien que aun no volviendo a ver más nunca mi cielo, recordare siempre como se sentía la brisa, adorara mi memoria la imagen de mirar arriba y ver mi cielo moviéndose sobre mí, lo vi llover y lo vi amanecer, lo vi danzar y vi todas las emociones y el misterio en la paz de sus nubes y en mi cielo fue, mi paraíso recreado, me dio vida y me dio amor.



                Oh cielo, andan mis nostalgias revisando nuestras fechas, andan mis lagrimas inquietas buscando las maneras de salir y desahogar un poco del océano que quedo dentro de mí al tener que cerrar mis ojos, el negarme a no verte mas, se pues bien, la tierra tiembla esta noche y que se sienta mas allá de los limites de mi alma, que el dolor y la tristeza me embargan y con un suspiro mi esperanza baja las armas, yo que siempre mantengo mi guardia alta y estoy listo para el primer paso, hoy me hago más mortal que nunca y me doy la oportunidad de aceptar, que extraño mirar al cielo y sentir que puedo volar.

                Acompañante de mis letras, si pudiera ver las ventanas de tu ser, te diría hoy, mira el cielo no desprendas tus ojos de él, que aquello que te da alas, esa brisa y su risa y esas tantas cosas más que al recordar te hacen cerrar los ojos y sonreír de felicidad, que no se pierda en un parpadeo, si yo hubiese podido aprovechar incluso las fracciones de segundo tras ese telón habría hecho tanto más, vi nuestras fechas y recordé, que no hubieron suficientes momentos, vi nuestras fechas y recordé que ya no habrán nuevos, vi nuestras fechas y recordé que debo advertirte bien, que no desperdicies ni el sueño dejando del cielo ver.

                He de levantarme de nuevo, he de subir mi guardia, pero he de dejar mi lanza clavada al alba y sobre ella mi capa, para volver aquí un día y usando eso como excusa, esperar la lluvia a la luz de la luna y nazca de nuevo el lazo entre el cielo y la tierra, y en nuestros horizontes nos perdamos hasta el amanecer.

Tu luna, no desperdicies la luz de tu sol, tu sol nunca dejes de brillar para tu luna. El amor no es un traste viejo para guardarse dentro, es ese adorno tan bonito que pones en el centro de tu sala para que todos lo vean.

El cielo le enseño a este corazón, que no hay que desperdiciar ni un solo momento, jamás sabremos cuando o si los volveremos a tener. Siempre lo supe, solo que jamás dolió tanto tenerlo en cuenta, hasta hoy.